miércoles, 23 de marzo de 2011

Un paseo por los Infiernos 3.083 m

Una semana de antelación, en nuestro caso, es excesivo para prepara una ruta. Nos íbamos a los Pirineos, de esto hace ya tiempo, concretamente el fin de semana del 5 de febrero, y el martes de aquella semana, más o menos, ya teníamos definido el plan, todos sabíamos lo que teníamos que hacer. Cosa que le debió hacer mucha gracia al destino, y en un abrir y cerrar de ojos trastocó todos nuestros planes. Borja no podía venir. Y como se encargaba de la ruta, mapas y demás, el resultado final fue el de siempre…Nos volvimos a ver un viernes acodados en la barra de un bar decidiendo que hacer y apurando Mahous. Con bastante más éxito en lo segundo. Nos encontrábamos en Escarrilla, a pocos kilómetros de Panticosa y de la estación de Formigal. Básicamente pretendíamos hacer monte el sábado y esquiar el domingo. Para informarnos del peligro de aludes y demás preguntamos al camarero, como su respuesta nos dejó igual que estábamos, aprovechamos para pedir otra ronda. Esta me animó definitivamente y en un alarde de improvisación, propuse ir a Panticosa, preguntar en el refugio como estaba la cosa y si todo estaba correcto subir a los Infiernos. La idea fue celebrada con brindis y varios vítores.

Me levante en un estado que queda perfectamente definido con la palabra lamentable. Un catarro mal curado se está convirtiendo en el protagonista de este invierno. Pero las primeras vistas del Garmo Negro, Argüalas a través del bosque me hicieron olvidar todos los males.





Sorprendentes efectos ópticos probablemente debidos a la perspectiva hicieron que interpretara erróneamente las amables indicaciones que me dieron en el refugio y al poco nos encaminamos sin saberlo hacia el collado de Saretas, en lugar de ir al de Pondiellos, error que a la postre nos sirvió para hacer una bonita ruta circular.



Las revueltas me permitían fotografiar a mis compañeros con la luz de las primeras horas.



Protagonicé los primeros metros de ascenso poniendo la banda sonora a la ascensión, con toses y otros ruidos que pese a ser bastante desagradables no eran capaces de empañar la belleza que nos rodeaba.



Al fondo el Garmo Negro y el Argualas.



El estado de la nieve hubiera hecho las delicias de cualquier experto en nivología, ya que se encontraba en todos los estados que conozco y en pocos metros…costra, dura, blanda, húmeda…



El sol daba el calor suficiente para hacer agradable nuestra marcha.



Encontramos poca gente en la subida, y todos tomaban la dirección del Garmo Negro. Como ya nos estábamos desviando hacia la derecha, comenzamos a abrir huella.



El aire puro limpiaba también mis pulmones y prácticamente no tosía ya, por lo que era bastante más fácil sacar fotos.



Al ir ganando altura el paisaje era cada vez más espectacular. Jorgito con el ibón Os Arnals detrás candado completamente.



Íbamos bastante bien de tiempo, quizá por madrugar, y para esas cosas no estamos preparados. A Gaspar se le ocurrió que podría ser divertido cacharrear entre las pequeñas canales de los contrafuertes que nos encontramos.



Cada uno eligió el resalte que más le atraía…Sergio se dirige al suyo.



Más cerca.



Y disfrutando de su elección.



Después de perder un rato el tiempo…pensándolo bien, disfrutar del momento no es perder el tiempo…Nos encaminamos nuevamente hacia el collado.





Jorgito se había puesto el casco y quedaba así de propio con el pirineo detrás.



Cerca del collado la pendiente se volvía más pronunciada y el Vignemale hacía acto de presencia al fondo.



En las zonas sombreadas la nieve estaba bastante dura.



Gaspar iba como una moto, pero elegía bien los sitios para esperarnos sentado.



Una pequeña paradita y fonda que Sergio aprovecha para mostrarnos su perfil bueno con el Vignemale al fondo.



Nuestra conversación se limitaba a expresar con palabras las meditaciones filosóficas que cada uno llevaba dentro ¿Falta mucho?¿Cuándo se ve el pico? ¡Tengo sed! Pero el collado estaba cerca.



Y llegamos, ahora sí se veían los Picos de los Infiernos.



Hacia el otro lado…



Mientras nos dirigíamos a la canal observé al volver la vista atrás una huella que se dirigía directamente hacia otro collado. Quizá fue mi gran sentido de la orientación o quizá que pregunté a unos tipos que bajaban de la cima, pero justo en ese momento me dí cuenta del error…no habíamos subido por el collado de Pondiellos …



Siguiendo una buena huella, avanzábamos hacia la cima…



La canal es bastante sencilla…



Y el panorama espectacular.



Unos instantes más y nos sentamos en la cima de los Infiernos con el Garmo Negro al fondo.





La arista que une los picos tenía un aspecto bastante inestable.



Los últimos metros para Jorgito



Clásica imagen del esfuerzo…



Y foto de cima!!!! Pero sin el ya famoso pañuelo de nuestro insigne patrocinador Bar Llamas. ¿Nos homologarán la cima? O continuaremos el aburrido debate abierto por Miss Oh…



Y aquí aparezco en un posado evidentemente robado.



El pirineo se nos mostraba así…



Bastones en primer plano y el Perdido al fondo.



Ya solo quedaba bajar. La aclamada técnica del culoesquí mostró una vez más ser realmente efectiva.



Nuevamente el grupo reunido se dirige, ahora sí, hacia el collado de Pondiellos.



Aquí dejo claro que mi verdadera vocación es puramente estética.



El sol se ocultaba tras el Garmo Negro.



Aprovecho para sacar también el Midi d’Ossau…



Desde aquí la línea seguida es realmente aparente, aunque como habéis visto, una vez allí no tiene demasiada dificultad.



Cruzando el collado…



Y con Panticosa al fondo, bajada directa para completar un bonito día.



Tampoco tenemos foto de las merecidas Mahous…no, nos homologan la cima fijo…

5 comentarios:

igertu dijo...

Aupa nisio team,

No me esperaba menos de vosotros jejeje, el collado elegido es el de Saretas (o Saletas) y va a dar entre el Pico Pondiellos (que NO Aguja) y la cima del Arnales. Es por eso que pasasteis junto al ibón de Arnales.

Las fotos dejan bien claro lo bonito que está todo :P

Un saludo compañero,

Borja dijo...

Ay! compañeros, cuánta envidia despiertan estas imágenes... pero no preocuparse, que con la nariz arreglada y en cuanto me arregle la hernia discal os vais a enterar de lo que es chupar rueda!!!
Hay que empezar a preparar la de los Alpes!!!!

sherpa dijo...

Esos Nisios.
En verdad el infierno debiera ser como describe vuestra crónica.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Borja no andaras comiendo chuletones le los de Contador? queremos ver tu pasaporte biologico...

Valentín. dijo...

La verdad, nuncame hab ía planteado hacer ninguna actividad invernal por esa zona, pero es que viendo el reportaje veo que es un terreno que puede ser más agradable de recorrer con nieve que en verano, que es un pedrero resbaloso incomodísimo.
Saludos!!!