jueves, 7 de mayo de 2009

Camijanes: mi primera vía de primero... poco a poco, poco a poco...

Parece que empieza a hacer bueno. Así que este martes, en lugar de ir al rocódromo, el amigo Ricardo me dijo que la gente se había ido a una escuela cerca de un pueblecito lamado Camijanes. Pues mucho mejor, damos un paseo, nos da el aire y tocamos un poco de roca.
La verdad es que la zona es muy bonita. Primero, hay que bajar por este bosque con cuidadito de no resbalarse porque el senderín tiene algo de barro...


...y en cuestión de un cuarto de hora llegamos a la pared. Están varios habituales del rocódromo como Edu Simal, que anda intentando desenganchar la cuerda de ese árbol...

Pili, que con los colores de su indumentaria perfectamente combinados trepa con esta plasticidad...

...total, que después de un rato de charla, nos acordamos que habíamos venido a escalar y nos ponemos a ello. Empezamos por una facilita, un IV, que Ricardo hace de primero y luego, allá voy yo. Esa mancha del pantalón a la altura de la nalga es de barro, me senté donde no debía. Qué no, que no es que me diera miedito subir tan alto...

...y menos con la cuerda por arriba. La verdad es que no tuve problema, sólo faltaba con un cuartillo, y la siguiente la hice de primero, colocando expreses y esas cosas. Fue mi primera vez y, como confesé por descuido a Merche... me gustó... pero que no salga de aquí, ¿eh?

Lo que tiene la escalada es que hay más tiempos muertos que en un partido de baloncesto, así que te puedes dedicar a fotografiar el paisaje que, por cierto, aquí era muy bonito, al lado del río.


Bueno, a ver qué hace la gente. Edu está ahí dándole al tema...

...y nosotros volvemos a lo nuestro. Ricardo abre esta de V+ sin mayores problemas, pero cuando me toca a mí, sí que me da problemas. En concreto, el pie derecho. Se me rompe una uña cuando estoy por ahí arriba y al meter la puntera en los huequillos de la pared veo las estrellas como en los tebeos. Me pregunto si seré un poco nenaza o es que para escalar bien eso tiene que doler así. Al final me bajo para poder recoger mi orgullo, que una vez más está por los suelos...

Nos acercamos a ver qué hace Merche y ahí está en esta vía, un poco "rara" como dijo ella, que sube por esta torrentera. La verdad es que da gusto ver escalar a esta chica. Anda que no me queda a mí por aprender...

...pero eso será otro día. Ahora toca recoger los trastos y volver para casa remontando esta selva esmeralda. Bueno, pues ahí hemos echado la tarde.

lunes, 4 de mayo de 2009

Monty Python: Expedición de peluqueros al Everest.

Ante la falta de actividad del último puente y a la vista de que nuestro idolatrado Mr.Churches sigue tomándose las cosas con calma con los dos reportajes que nos debe, aquí va esto. Trasteando por Internet he encontrado esta joya y la dejo por aquí para el solaz y disfrute general. En fin que es sólo para echarse unas risas... aunque una duda me asalta. Si esta expedición llegó hasta allí, ¿por qué no nosotros? Nada, nada, en cuanto hagamos un cursillo de peluquería por correspondencia... ¡The South Face Extreme Nisio Team se va al Everest!

Todo esto sea, por supuesto, con el mayor de los respetos hacia el gremio de los peluqueros. Por cierto, por si no lo sabíais, el amigo Jesusín Calleja, por ejemplo, no ha sido cocinero antes que fraile, pero sí peluquero antes que aventurero televisivo. Y él sí que consiguió subir al Everest.

martes, 28 de abril de 2009

Laguna del Duque, una mañana bien aprovechada

Definitivamente, soy un ingenuo. Iluso de mí, pensé que durante su periodo de convalecencia el amigo Andrés se pondría al día con los reportajes que nos debe. Sí, me refiero a la conclusión de su expedición al Spantik y a la segunda parte de su estancia en los Alpes de Austria... Pero no. Así que, aquí voy otra vez, tirando de nevera. Ésta es la excursión que hicimos el pasado 12 de abril. Se trata de una ruta de senderismo apta para todos los públicos. La última antes de que Andrés se operara de no sé qué en la pierna. A ver cuando se nos recupera del todo.
Bueno, el caso es que yo tenía comida en casa de la cuñada así que buscamos una ruta no muy lejos y no muy larga y nos acordamos de nuestros tiempos mozos cuando, en los campamentos de la parroquia subíamos hasta la Laguna del Duque. Para allá nos fuimos bien tempranito com muestra la foto de aquel amanecer nublado.
Nos llegamos hasta la Central del Chorro, donde empieza el camino. Hemos estado aquí varias veces, pero la última fue hace mucho. La Junta de Castilla y León ha señalizado la ruta y ha puesto este mapita. Aunque conocemos la zona de memorieta, le echamos un vistazo.





Empezamos a caminar por el senderito y vemos que el día está un poco chungo. La nube está metida justo en la laguna. Nunca dejará de sorprenderme el tubo de la central...


...lo pasamos por debajo.



Hace fresco, pero Andrés va como un niño con zapatos nuevos. En realidad, es que se ha pillado estas zapatillas de la marca esa que nos hace la competencia, el muy desleal. De momento dice que bien, que cómodas, que agarran bien...



Al llegar a este punto encontramos una bifurcación señalizada. Nosotros escogemos el camino que siempre hemos hecho. Además es un poco más corto. 25 minutos por aquí y 45 por el otro lado. O eso pone.



Volvemos a pasar bajo el enorme tubo y subimos estas escaleras. Desde luego, ¡así da gusto ir al monte! ¡Ya podían ser mecánicas!



Desde aquí vemos el desnivel que hemos salvado. Abajo en la central está el coche.



Este tramo está protegido por un cable. Mejor, que por aquí suelen venir familias con críos.



Los de la Junta han balizado el recorrido.



Subimos por esta placa con las nubes siempre en su sitio. Me parece que no vamos a ver mucho hoy...



...desde el otro lado.



Y allí, entre la bruma, está la presa...



...y un poco más arriba, la Laguna del Duque o de Solana. Efectivamente no vamos a ver nada. Si acaso al monstruo del Lago Ness que haya venido aquí de vacaciones...



Pero en un ratín parece que empieza a abrir y... ¡oh espectáculo maravilloso!



Ahí nos quedamos un rato viendo retirarse las nubes, hasta que continuamos el paseo cruzando la laguna por encima de la presa.



Ya llegamos al otro lado.



Ahora la circundaremos siguiendo el camino que se identifica perfectamente por la marca de nieve.



Cada vez abre más el día y nos deja ver, a la izquierda, las cumbres del Cordal de los Asperones con el Turmal al fondo.


Al llegar al otro lado remontamos un poco el arroyo que nutre a la laguna...



...y buscamos un buen sitio para contemplar lo que hoy no nos dará tiempo a subir. Si siguiéramos todo el cordal llegaríamos hasta el Torreón, a la izquierda y a la Ceja a la derecha. Un camino que ya recorrimos en su día.


También miramos hacia abajo, con la laguna a nuestros pies. Al final ha salido el día medio bueno. Un poco de frío si hacía, la verdad. Por eso nos comimos la tortilla de patata y el hornzao típico de Salamanca en un pis-pas, y nos volvimos para abajo para completar la circular.


Por el camino nos encontramos con algunos excurisonistas que, cosa extraña, habían madrugado menos que nosotros.


Para volver, escogimos el otro camino, la verdad es que nunca había ido por este lado. Un poco más largo, igual de cómodo.



Y en poco tiempo y a buen ritmo ya tenemos ahí abajo la central y el coche. Esta ruta se puede hacer en unas tres horitas yendo con tranquilidad y, por lo menos a mí, me sirvió a la perfección para abrirme el apetito que no es cuestión de presentarse en casa de la cuñada y no comerse dos platos de arroz con marisco y otros dos de cochinillo.