viernes, 14 de mayo de 2010

Escalando en Arrabalde: ¡Marchando una de cuarcita!

El fin de semana pasado, todos los elementos se confabulaban en contra de una posible jornada de actividad montañera para The south Face Extreme Nisio Team. Andrés estaba en Valladolid y Gaspi y yo en Salamanca, las previsiones meteorológicas no auguraban nada bueno y además los compromisos sociales, mudanza por un lado y merienda familiar por otro, nos atenazaban una vez más. Tras un nuevo intercambio de correos cortado a tiempo, justo cuando "n" tendía a infinito, pudimos concretar dos conceptos. Sábado por la mañana y escalar. Andrés había estado buscando por Internet y encontró una escuela llamada Arrabalde, muy cerquita de Benavente. Pudo ser aquí, en el blog del amigo Dani, un figura que empezó con Andrés y mi hermano en esto del monte pero que se decantó por la escalada y ahora es un crack. Los croquis también están aquí. Como estaba equidistante de las capitales pucelena y charra, allí quedamos. El hecho de que Andrés se perdiera y llegara un poco tarde nos vino bien porque así, mientras tomábamos un café en uno de los bares del pueblo, coincidimos con una pareja que nos guió hasta uno de los sectores de escalada. Muchas gracias, compañeros. Les seguimos con el coche y nos llevaron por un cortito paseo, nada cuestión de tres minutos, por un bonito pinar...
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...hasta aquí, el sector Peña Sorda. Curioso. Cuarcita desplomada. Gaspi examina la roca antes de meternos en faena.
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Para calentar, ¿se dice así, no? Nos metemos en "Sector crítico", marcada como III. Gaspi agarra con decisión los cazos y para arriba...
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...cómo le gusta posar a este chico... y qué bien lo hace el bandido...
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...y ahí voy yo. Es la tercera vez que salgo a roca en mi vida, así que disculpen ustedes mis formas poco ortodoxas.
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...y ahí está Andrés en el último paso, con la elegancia que le caracteriza.
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...luego, pasamos, un poco a la izquierda, a "Interés oculto", un V que tiene en un pequeña panza la única dificultad de la vía. El paso clave, se dice ¿no?
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Ahí me tocó sufrir un poco, así que por vergüenza torera no pondré las fotos de mi ridícula actuación. Mejor pasemos a otra cosa. Nos fuimos a la izquierda de la pared y primero hicimos "Arrá qué balde", IV, que Gaspi, nuestro "abrevías" particular gestiona sin problemas. Lo mejor de todo era que, a pesar de las nubes y del viento, de momento no llovía y tampoco hacía frío del todo.
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Venga que ahora me toca a mí. Está claro, el IV es mi grado y en él me voy a quedar por los siglos venideros, amén. Eso sí, posturitas también voy aprendiendo a poner...
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Andrés la hace después. Aquí parece examinar la vía, ya sabéis es un tipo al que le gusta tomarse las cosas con calma...
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Luego vamos a por la vía situada más a la izquierda, "Die 2" se llama, supongo que por el pequeño diedro por el que arranca la vía que es de V. Ahí está Gaspi, con mis gatos, haciéndola de primero...
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...de mi espectacular subida no hay fotos, que Andrés estaba abriendo las cortezas de cerdo, único alimento que, en un alarde de logística, Gaspi compró en una gasolinera. Y parece que le aprovecharon porque ahí está dándolo todo en el paso raro del diedro.
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..y ahí a punto de salir por arriba. Por cierto, ¿dónde diantre está la cuerda?
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Volvemos hacia la derecha, a "Espíritu colaborador" V+. Ese techito en el que está Gaspi se me atragantó y acabó por ser mi Némesis...
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Gaspi, por supuesto, se lo hizo a vista, aunque de una forma un poco rara. Las otras dos veces le salieron más fácil. A Andrés se le resistió pero finalmente la sacó.
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Para relajar, y viendo que ya eran más de las tres de la tarde y ya estaba tardando en llover, decidimos acabar la jornada haciendo "Escalada clásica" un IV divertido que va por la izquierda de esta gran grieta. Gaspi lo abre con estilo...
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...a ver desde dentro...
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...y arriba.
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Yo me metí a la grieta en plan chimenea, a lo Rebuffat, y disfruté como un enano...
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...y Andrés, ya con la chaqueta y las primeras gotas de lluvia, se la hizo sin mayores problemas para acabar bien el día...
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Bueno, en realidad el día acabó en el bar Camelot, de Arrabalde, donde dejamos el croquis que nos había dejado la pareja de amables zamoranos y nos hicimos con uno para la colección. ¡A vuestra salud! Vaya, ahora que me fijo... Andrés, otra vez con esa camiseta... va a tener que repasarse los estatutos del Extreme Nisio Team acerca de exhibir patrocinios no oficiales...
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Aquí está el croquis, pero si los queréis para imprimir, lo mejor es buscarlos en este hilo del foro Mendiak. Gracias Igertu.
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martes, 11 de mayo de 2010

Ruta por Valsaín: cerro del Puerco (1.422 m.), refugio Aranguez (1.900 m.) y silla del Rey (1.689m.)

Las previsiones meteorológicas para el fin de semana no eran nada buenas, lluvia, lluvia y más lluvia. Así que decidí ir a Segovia porque si la cosa se ponía fea siempre podría aprovechar para ver Titirimundi y si el tiempo respetaba haciendo caso omiso de las previsiones, podría hacer una ruta por la maravillosa zona de Valsaín.
Como Jorgito está por Cuba cambié de compañía y en esta ocasión se animó Carmencita, que aunque acaba de empezar en estas aventurillas tiene alma de montañera. Salimos las dos en la furgo el viernes por la noche y el sábado por la mañana nos dirigimos a Valsaín, aunque eso sí, afortunadamente conseguimos engañar a otro amiguete que conoce a la perfección la zona, Antonio, así ya no me tocaba a mi la gran responsabilidad de elegir ruta!. Con Antonio se animaron dos amigos suyos, Eva y Diego. Así que a las 10 de la mañana dejamos el coche en el pueblo de Valsaín, a 1.180 metros y nos dirigimos tranquilamente hacia el cerro del Puerco.

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Una foto más para que salgamos todos que faltaba Antonio!

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Ale, ya están hechas las presentaciones. Esta ruta no presenta ninguna dificultad técnica. Lo único que hay que hacer es seguir los senderos que atraviesan el maravilloso bosque de Valsaín y sin darte cuenta llegas hasta el cerro del puerco, situado a 1.422 metros.

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Este cerro se distingue muuuuy fácilmente porque está repleto de trincheras y búnckers de la Guerra Civil. Algunas de las trincheras han sido restauradas y te permiten hacerte una idea de cómo era el lugar durante el conflicto.
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Desde las trincheras se pueden contemplar unas vistas increíbles de toda la zona

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Diego también era una gran conocedor de la zona y durante el recorrido me dio una lección histórica increíble y apasionante de todo tipo de cosas, por ejemplo, me comentó que la batalla más famosa de este lugar fue la batalla de la Granja.

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En estas trincheras se pueden contemplar algunas inscripciones que se realizaron durante la guerra.

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La verdad es que es un sitio realmente curioso

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Después de ver este cerro y pasear por las trincheras continuamos la ruta en dirección al arroyo de la Chorranca.

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Seguimos los senderos que cada vez se adentraban más en el bosque y permitían contemplar unos paisajes espectaculares. De vez en cuando aparecía algún riachuelo que había que sortear como se podía (Eva y yo metimos la pataza hasta el fondo... aunque afortunadamente ¡No hay fotos!)

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El camino hacia el arroyo de la Chorranca sigue siendo sencillo pero ya tiene unas pendientes pronunciadas que a veces se hacen pesaditas, así que lo mejor es pararse de vez en cuando y hacer alguna foto del paisaje...

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Flores, árboles e incluso toretes... esta zona es una auténtica maravilla

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Y después de unos tres cuartos de hora de subida por senderos del bosque, llegamos al arroyo de La Chorranca (1.650 m.), un lugar espectacular que te deja sin palabras...

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Como os podéis imaginar, al llegar un sitio tan bonito no tuvimos más remedio que parar un ratito. Así que aprovechamos para comer algo y coger fuerzas para continuar con la ruta.

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Siguiente destino... el refugio de Aranguez. De nuevo seguimos los senderos que surgian desde la Chorranca y con los que te adentrabas en el bosque. Aquí la vegetación se hace más abrupta y se pueden contemplar árboles como éste que a mi me recuerdan a esos de los cuentos que por la noche cobran vida y se ponen a hablar...

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Antonio intentó ligar con ellos, pero nada, que no les daba la gana charlar con nosotros...
De repente, el bosque desaparece y te encuentras de golpe con un montañón impresionante... Peñalara (2.429 m.)

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Otros tres cuartos de hora aproximadamente pateando y llegamos hasta el refugio de Aranguez, situado a 1.900 metros y justo debajo del Peñalara.

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El refugio se encuentra muy cuidado y dentro se puede encontrar de todo, comida, agua... Una maravilla. En el refugio Carmencita y yo nos alegramos más que nunca de haber quedado con Antonio, Eva y Diego para hacer la ruta ya que de repente sacaron de sus mochilas pan fresco, sardinas, mejillones... vamos, que nos dimos un gran homentaje a su salud. Gracias!!
Después de llenar las barrigas continuamos la ruta. El siguiente destino era la silla del rey, que se encuentra situada en el cerro denominado "el moño de la tía Andrea", a 1.689 metros de altitud.
Desde el refugio se tarda otra media hora (no me hagáis mucho caso con los horarios que pongo que a veces se me va la pinza y se me pasa el tiempo volando...). Todo el recorrido sigue siendo a través de bosques hasta que llegas a la cima del cerro y te encuentras con unas vistas impresionantes. La Granja se ve increíblemente bien.

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En el cerro del moño de la tía Andrea te encuentras con el trono del rey. Se trata de un trono de piedra que mandó hacer un rey en 1.800 o 1.900 (no sé la fecha ni el rey que era...) para poder disfrutar de las vistas de este lugar. Creo que el rey que mandó esta construcción era un gran aficcionado a la caza y por eso frecuentaba mucho este lugar. El trono se conserva intacto y es bastante llamativo.

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Desde el cerro bajamos un poco por el bosque y llegamos a unos miradores que se encuentran a 1.641 metros. Como os podéis imaginar, las vistas son espectaculares.

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En estos miradores aprovechamos para hacernos la foto de "cima" y como ves Borjita, aproveché la ocasión para lucir mi camiseta "masculina" de South Face!

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Continuamos andando un poquito más por el bosque y llegamos a otro de los miradores de este cerro. Otra foto de grupo que no habíamos salido todos.

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¡Ahora sí! Ya estaba la foto de grupo así que podíamos comenzar el camino de vuelta. Tras meditarlo un poco, decidimos abandonar los senderos y bajar a lo "burro" por el bosque

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Yo siempre disfruto mucho más bajando "libremente" ¡soy un alma libre y burrica! Eso sí, a punto estuvimos varias veces Carmencita y yo de tener que pagar las birras de después por apoyar el culo en el suelo.

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La bajada la hicimos rodeando el cerro del Puerco y cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos muy cerquita de Valsaín, así que para alargar un poco más esta maravillosa jornada dimos varios rodeos y nos acercamos hasta otras trincheras que están próximas a la localidad (no tengo fotos porque ya no me cabían más en el movil...)

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Ya eran las cinco y el cielo, que nos había respetado durante todo el día comenzaba a cambiar rápidamente así que decidimos regresar antes de que nos empapáramos hasta los huesos.

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La ruta finalizó como siempre, con unas jarrotas de cerveza y unas tapas gratis que para eso estamos en Segovia!!

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lunes, 10 de mayo de 2010

Un día por Vegarada. Corredores del Pico Faro 2.112m, Huevo 2.156m y Pico de la Quemada 2.048m

Esto fue lo que nos sucedió el día en el que se disputaba el que para muchos iba a ser el partido del año, o del siglo si me apuras y eso solamente contando intervalos temporales; del planeta o la galaxia si contamos también los espaciales. El Madrid y el Barcelona se jugaban la liga, vamos como siempre, y Marta había organizado en su casa el visionado del encuentro, con tortillas, cervezas y esas cosas, por tanto una vez más teníamos que jugar con el reloj para satisfacer nuestras necesidades montañeras y a la vez ser puntuales con nuestros compromisos. La expedición, esta vez, la componíamos las dos Martitas, Gaspar y yo. Jorgito, el pobre tenía que currar, un sábado… debería ser también pecado ¿no? Nos decidimos por el puerto de Vegarada, así, aunque fuera en coche pasaríamos por el valle del Curueño, que tanto me gusta y veríamos el Bodón y desayunaríamos en el bar de Tolibia de Abajo, en el que se encontraba exactamente la misma gente que un par de años antes, cuando a Quique y a mí el azar nos llevó hasta su puerta. Ya lo hemos convertido en el habitual de la zona.
Desde que la lluvia se puso en contacto con los circuitos de mi vieja Kodak, las imágenes sólo se fijan en mi retina o en alguna cámara prestada. Ese día investigaríamos las posibilidades del teléfono móvil. Y es que ahora estos artefactos te dan mucho juego, tienen muchas posibilidades, aparte de sus funciones lógicas, puedes escuchar música, sacar fotos, utilizarlos como grabadora… incluso vibran!!!! Total que las fotos están hechas con móviles, el mío y el de Marta…Pero pasemos a las fotos.
Aquí las Martas y Gaspar, a 1.550 metros en el mismísimo puerto de Vegarada al principio de la ruta que nos llevaría a la cima del Pico Faro 2.112 m, del pico Huevo 2.156 m y del pico de la Quemada 2.048 m.



La ruta no tiene pérdida, ya que desde el principio se ven los montes que subiremos, así a la derecha el Pico Faro, detrás asomándose por el Collado de los Vientos, el Huevo y a la izquierda, la culminación de ese murete de caliza el pico de la Quemada. Un momento de contemplación.



Y hala para arriba…Con Quique, un par de años antes, recorrí estos montes, había menos nieve entonces y a nadie vimos. Pero esta vez unos esquiadores habían elegido el lugar para realizar los últimos descensos de la temporada. Es el futuro, parece decir Gaspar.



En varias ocasiones los esquiadores nos comentaron la pésima calidad de la nieve. Pero Gaspar empírico como pocos tenía que comprobarlo en su propio cuerpo y lo hizo, lo hizo hasta la cintura y casi los sobacos. Ahora sí, ya podía comentar el estado del manto con propiedad…



Al acercarnos, ya podíamos ver con claridad la zona en la que se encuentran encajados los corredores del pico Faro. Como dije, hace años Quique y yo nos los encontramos sin nieve, ahora daba la impresión de que en algunos puntos la nieve podía estar dura. Si no íbamos para allá no lo sabríamos, nos decidimos y dividimos el grupo, las Martas irían por el collado de la derecha y nosotros buscaríamos algo por los corredores.



Y ahí se nos ve, como dos puntitos. La nieve no estaba tan mala como abajo y al llegar a la roca nos pusimos los crampones. Ellas también se los tuvieron que poner, el final del collado estaba bastante pindio.



Las primeras rampas son suaves y las subimos con los bastones. Pero al llegar a las rocas, encontramos hilillos de hielo y nos lanzamos a la aventura. Había uno evidente que nos obligaría a destrepar después por la roca. Gaspar heredero y máximo exponente de las técnicas Düffler, se lanza al dry-toolingnismo…



Pese a recrearse con movimientos dignos de un Cercopithecus Nictitans, desiste finalmente demostrando así que las cámaras de los teléfonos móviles también permiten hacer el fantasma. No va a poder ser…



Pero ahora sí, se lanza con energía por una estrecha canal por la que una lengua de hielo aguanta la llegada de la primavera.



Lástima, pero sólo eran unos pocos metros, eso sí, estaban estupendos. Desde arriba me saca unas fotos.



Básicamente me hace un book.



En algunos puntos se ponía bastante vertical y con hielo bueno.



Poco a poco la canal se va ensanchando y la inclinación disminuye.



La cosa se pone más sencilla, pero nos vamos dando cuenta de que eso nos lleva a un muro.




Al final el hielo y la nieve terminan de golpe, dejándonos en medio la nada. Haciendo una pequeña travesía un tanto delicada por roca y nieve, nos pasamos a uno de los corredores que llegan prácticamente a la cima.



Pese a que la nieve no estaba mal, escaseaba, en algunos puntos afloraba la roca y lo que es peor, la hierba.



En seguida aparece la salida, la verdad es que se hace cortito, pero bueno…



Prácticamente a la par las Martitas y nosotros llegamos a la cima del Pico Faro, y como es propio en estos casos cada uno cuenta la historia según le fue. Nosotros seguramente exageraríamos un poco por eso de impresionar.



Y ahí voy llegando yo también…



Y foto cimera…sin pañuelo del bar Llamas, que no se entere nadie….2.112 metros un número redondo…



Mar de cumbres desde la cima. En primer plano nuestro último objetivo de la jornada, el pico de la Quemada y al fondo de la imagen, los Picos de Europa, que últimamente tenemos algo abandonados.



Al otro lado Marta y Gaspar con el collado por el que subieron ellas al fondo. Según nos contaron los últimos metros que tenían bastante inclinación, les obligaron a utilizar crampones. Y una pareja que llegó después nos lo confirmó.



Aquí un servidor, observando la salida de los corredores. Son fáciles, aunque he leído en caso de mucha nieve y frío, uno se puede complicar lo que quiera. Incluso se forma alguna cascada.



Aquí vemos la huella del camino elegido por las Martas para llegar a la cumbre.



Y aquí un detalle de la salida de los corredores vistos, evidentemente, desde arriba. En el Collado de los Vientos, un esquiador se prepara para descender.



Dejamos a la pareja que había llegado a la cumbre que disfrutara de ella en soledad y nos lanzamos a la siguiente, el Huevo de Vegarada, que con sus 2.156 m es la cumbre más alta de la zona.



En unos minutos, cima. A Quique y a mí, la otra vez, se nos olvidó subir…i nmersos en una interesantísima conversación, cuando nos dimos cuenta, estábamos bajando…Tampoco hay pañuelo para esta cima, pero aquí me encuentro bendito entre todas las mujeres.



Y otra vez para abajo.



Como la otra vez, dejamos el Collado de los Vientos a la izquierda y seguimos pegados al muro. Ahora la nieve estaba bastante blanda, Marta nos abría una leve huella, ya que ella es veloz e ingrávida como un elfo…



La ruta bordea el murallón de caliza dejándolo a la izquierda, hasta llegar bajo un pequeño collado, remontaremos hasta llegar a él. En la parte superior, la nieve desaparece, haciendo más sencillo el camino. Marta reposa disfrutando del paisaje.



Y los últimos metros hacia la cima del pico de la Quemada…



Marta llegando a la cima, con una buena imagen del recorrido realizado…Pico Faro al fondo, Huevo a la izquierda y cresta que también bordeamos por la izquierda, según se ve.



Y llegando a la cima.



Ahora soy yo el que fotografío a Gaspar, que durante todo el día ha hecho de fotógrafo con mi móvil, supongo que también habrá aprovechado para hacer unas llamaditas a los viejos amigos que pasan sus días en el extranjero… ya lo veré en la factura.



Y el grupo en pleno y en la cima.



El toque fashion…



Seguiríamos por aquí subiendo y bajando, pero va siendo hora de pensar en volver, hay cosas importantes que hacer… unas tortillas…



Esta vez llegamos a tiempo, y vimos el partido, y la tortilla estaba estupenda y la empanada también, y las cervezas, y… Al final ganó el Barcelona y por lo mismo perdió el Madrid, a mí si soy sincero me daba igual, ya había disfrutado de un espléndido día por el monte.