domingo, 20 de julio de 2008

Calcetinada por Alto Campoo: Cuchillón, Tres Mares y Peña Labra

Este fin de semana quería estrenar mi nueva condición de cántabro acercándome a Picos y subiendo el techo provincial, bueno uno de los dos: Peña Vieja o Torre Blanca, según gustos. El caso es que ninguno de los habituales de The South Face Nisio Extreme Team estaba disponible, así que cambié de destino y decidí acercarme a Alto Campoo.
Recordé que el compañero Zieft había estado por aquí aunque fuera en invierno y tras consultar su blog para hacerme una idea del recorrido tomé dirección Sur. Qué raro se me hace, yo antes para buscar montañas solía ir al Norte.
En fin que dejé el coche en el aparcamiento de la estación de esquí. Creo que en el mismo sitio que Zieft y sobre las 10,20 de la mañana empezé a caminar para ascender el Cuchillón, que es la cima que aparece allí arriba.

Aquí, explico un poco mis primeras intenciones...

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...pero no tardé en cambiarlas. Para qué dar todo el rodeo, me dije, y tiré todo recto para arriba justo por debajo de la línea de este telesilla...

Al fondo, ya se veía al fondo el embalse del Ebro. Hay que ver lo bien que quedan todos estos hierros en las fotos, deberían poner un par en cada montaña.

No suelo salir solo al monte, es que mi mujer se preocupa, así que para sacar las fotos con bicho me tengo que hacer autorretratos. La verdad es que no es mi especialidad. Esta foto la saqué al cuarto intento, había que verme poner el temporizador, subir un poco para colocarme, bajar para comprobar la foto, ver que era una mierda, repetirla...

Allí está la cima.

Iba a seguir un poco por ese colladuco, pero este pelotón de bóvidos me indicó que mejor diera un rodeo un poco más arriba.

Pues nada, que cuando las cosas se piden con educación...

Tiré para arriba y encontré la línea de mojones...

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No llevaba ni una hora andando, pero el calor empezaba a apretar. No soplaba ni una brizna de aire. Poco después de esta foto, a apenas cinco metros de mí, salió un ciervo enorme, me dio tiempo a sacar la cámara, pero estaba en modo vídeo y sólo tengo dos segundos del animal huyendo.

Ya no quedaba nada, de hecho, ya estaba llegando a la cima.

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El panorama desde aquí es impresionante. Me siento un rato para dedicarme a la contemplación, comer un merecido bollito de chocolate y repetir el show de hacerme una foto que salga decente. Ésta salió a la tercera.

La de la cima del Cuchillón (2.171m), a la segunda. Había tardado una hora y media.

Y allí, lo que me queda por andar, en primer término Tres Mares y allí al fondo Peña Labra. No parece que esté muy lejos, pensaba... cuán equivocado estaba. Los Picos de Europa se difuminaban en el horizonte.

Ahora tocaba bajar por estas praderitas. Los caballos se me asustaron un poco y galoparon a un lado y a otro hasta tranquilizarse. Esto me hizo empezar a tararear una canción:

Al poco rato llegué a esta brecha. Iba sobre aviso, porque Zieft lo relataba perfectamente en su reportaje. Un poquito más abajo, indicado por un mojón, se destrepa con facilidad...

Una vez abajo, a nuestra izquierda, o sea, hacia la parte palentina, vemos la salida, también marcada con un hito...

...sólo es una sencilla trepada. Por suerte, esta foto salió a la primera y no me tocó subir y bajar tres veces... Perdonen que les dé la espalda.

Así nos platamos en este cómodo sendero que, en caso de duda, seguiremos un poco hacia abajo.

Si no, os puede pasar como a mí, que llegué a un cortado y por no retroceder demasiado, me tocó hacer este destrepe. Son unos cinco metros, pero con buenas presas, lo que le dio un pequeño aliciente a la excursión.

No tardé en llegar aquí. Más hierros de otro remonte. Seguí esa ancha pista...

...que abandoné en este punto. La pista iba hacia abajo y yo no quería perder mucha altura. El sendero me llevaría al lugar por donde poder franquear sin problemas ese muro de roca.

Allá vamos con otro autorretrato.

Al franquear ese paso...

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Al final subí por unos senderos que zigzagueaban marcados con banderines. Al llegar arriba me di cuenta de su utilidad...

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Un esfuercito más y ya casi estamos en la cima del Tres Mares (2.171), donde, como se puede comprobar en la foto, había una plaga de insectos en general y de mariquitas en particular.

Así que, estuve en la terraza de la cumbre lo justo para hacerme la foto de rigor.

Desde aquí, viendo las nubes que cubrían la costa, confirmé que había elegido sabiamente al irme a la montaña en lugar de a la playa.

Como era todavía la una y media, al final decidí acercarme hasta Peña Labra, que le tenía ganas desde hace tiempo. Empecé a caminar y al rato llegué a un cortado. Éste no era tan fácil de destrepar. El calor apretaba y dudé si continuar o no. En esta tesitura y como se piensa mejor con el estómago lleno, me paré a comer.

Sabia decisión, porque después de reponer fuerzas volví un poco sobre mis pasos y encontré el sitio bueno para seguir, que antes se me había pasado.

Ahora Ahora sí, un nuevo y cómodo sendero que poco a poco perdía altura. Lorenzo seguía apretando y los bichos incordiando, pero las magníficas vistas lo compensaban con creces. Ánimo, que ya queda menos.

Al fondo asoma Peña Labra. Noto que me empiezan a flaquear las fuerzas. La verdad es que no estoy en mi mejor momento de forma, no. Además el calor hace mella... venga un esfuercito más. Me encuentro con una pareja, cualquier excusa es buena para descansar así que charlamos un rato. Diez minutos me dicen que me queda.

Ya estamos ahí, sólo hay que subir el repecho y luego directo a la cima.

Ya la veo al fondo...

Y por fin, una horita después de comer, llegué a Peña Labra (2.029m), mascarón de proa de la Montaña Palentina, como dice Miguel Ruiz Ausín en su guía. Aquí debía de haber un festival muscial de verano para insectos porque había millones.

El paisaje, impresionante. Me senté en este priivilegiado balcón, me comí otro pastelito y descansé aquí asomado, que soplaba algo el aire. Ahora toca volver.

Midiendo las fuerzas, que ya he dicho me empezaban a faltar, al igual que el agua, empecé el retorno. He llegado a la conclusión de que el calor tuvo mucho que ver con el cansancio que me llevaba encima. Sí, la ruta no era precisamente corta, pero se me hizo muy dura. Cada poco tiempo daba sorbitos de agua. En cuarenta minutos ya estaba otra vez con el Tres Mares a tiro...

...y en diez minutos más ya estaba en la pista camino del mirador de El Chivo. Aquí me quedé sin agua. Y todavía me tocaba bajar hasta el coche. Para colmo, las botas me hacían daño, estaban acartonadas de la última mojadura y no tenían la flexibilidad de siempre. Ya llevo un tiempo diciendo que tengo que jubilar estas chirucas...

Con calma empecé a descender por las pistas y cuando estaba a medio bajada, que me tocaba atravesar la carretera, pasó en coche la pareja que me encontré camino de Peña Labra. Muy mala cara me debieron de ver, porque pararon y se ofrecieron a llevarme hasta el coche. Tras dudar un microsegundo, acepté, que para algo soy del Nisio Extreme Team. La verdad es que, como no llevo GPS, no sabría decir cuántos kilómetros ni qué desnivel acumulado hice, sólo sé que anduve casi siete horas con un calor de órdago. Vamos lo que en mi pueblo se llama una calcetinada.

2 comentarios:

Zieft dijo...

Eres un chanpion!!!

Menudo calorcito que tuviste que pasar.... ;)

Y hay que ver como cambia el paisaje de invierno a verano...

Kepa dijo...

Esa zona es para hacerla con nieve..... las pistas de sky lo han jodido todo, y al Tres mares casi se puede subir en coche!!!!!

Está apuntada Peña Labra - Tres Mares o al revés, que por tema acercamiento en coche quizás es mejor que subir Piedrasluengas...

P.D.: Si el Nisio Team se raja tu avisa al kepa team, que con una hora de antelación unicamente se organiza y te acompaña a donde sea