lunes, 20 de abril de 2009

Peña Redonda (1.996m) para terminar de curar una gripe.

Pues sí. Serán cosas de la edad. Vamos, digo yo. Porque fastidiarse la rodilla esquiando, a la semana siguiente hacer lo propio con la espalda, esta vez en una mudanza y, nada más recuperarse de ambas dolencias, pillarse un gripazo de órdago... En fin, dejemos de lamentarnos y vayamos al tema. Yo siempre he oído eso de que las gripes hay que sudarlas. Bien, pues la mejor forma que conozco yo de sudar es subirse a un monte. Abortados los planes primigenios de hacer un fin de semana furgonetil con intento a dos cimas en el Sistema Ibérico el sábado me fui a Valladolid donde operaban a nuestro entrañable Mr.Churches. No preocuparse que no es nada grave, teniendo en cuenta que lo suyo de la cabeza lo hemos dejado por imposible, el chico tenía que operarse para arreglarse una variz que le venía jodiendo la pierna varios años. Todo salió bien pero estará alejado de las montañas una temporada. Bueno, que me lío. Al final la idea era ir el domingo a subirse el Pico de Urbión pero una confabulación de elementos se unió una vez más contra The South Face Extreme Nisio Team. A saber, nos levantamos tarde, sobre las 09,00h, mi hermano Jorgito no es que matara por hacerse 200 kilómetros para subir esa montaña, después de salir de casa se dio cuenta de que se había olvidado las botas de plástico... Total que volvimos, acabé de ver la carrera de Fórmula 1 y al final me encontré conduciendo hacia Torrelavega a eso de las 12,00h. Por el camino fue cuando finalmente me decidí a aprovechar el día y acercarme a Traspeña de la Peña para subir a Peña Redonda. Ésta es la típica montaña que tengo olvidada por su menor altura, "cualquier día la subo", llevaba diciéndome unos diez años. Pues bien el domingo fue "cualquier día".

Sobre las 14,00h estaba casi preparado para salir. Un poco tarde, sí, pero esta montaña se sube en menos de dos horas y parecía que el tiempo iba a aguantar. Mientras me ponía las botas y comía una manzana, aparecieron varios montañeros que ya bajaban de la cumbre. Uno de ellos resultó ser Malicioso, ilustre forero de Sistemacentral.net, y charlamos un rato. Saludos desde aquí, compañero. Me contaron que el viernes nevó por la noche y que arriba había bastante nieve acumulada. Mirando hacia la cima se puede ver la enorme curz que la adorna/estropea, elija usted el verbo que prefiera.



Empiezo a caminar siguiendo las trazas de sendero jalonadas de algunos pequeños hitos a la vez que echo un ojo al teléfono. Resulta que me he agenciado uno de esos móviles con GPS y me he bajado el programa Nokia Sportstracker, es gratuito, ésta era la primera salida en la que lo probaba. A ver qué tal va, de momento, a mí, sólo con que indique la posición, la altitud y haga una rayita cuando voy andando ya me deja alucinado. ¡Prepárate humanidad, que el Extreme Nisio Team se apunta a las nuevas teconologías!



Me cruzo con más montañeros que se tomaron la bajada con más calma que sus compañeros y echo una primera mirada atrás, hacia los extensos campos de la provincia de Palencia.


La subida empieza pronto a hacer unas zetas para ganar altura rápidamente. Empiezo a sudar. ¡Te vas a enterar virus de mierda! Estos días de dolores de cabeza, desgana y comer poco me han debilitado un poco. Sí, estoy más flojo que nunca, que ya es decir. Así que paro constantemente y miro hacia arriba para ver lo que me queda... ¡buf! mucho todavía.


Mirar hacia atrás es más gratificante.


Sigamos, salgo de la zona pedregosa a otra más herbosa. De frente está el collado que separa la Peña Redonda de su hermano pequeño el Pico Burrián...



...mejor miramos hacia atrás, a ver si viendo lo que hemos subido nos entran los ánimos para seguir...



Poco a poco van apareciendo manchas de nieve que cada vez son más grandes y frecuentes. Me paro a ponerme las polainas, a comer un poco de chocolate y abrigarme un poco que a veces sopla un poco de fresco. Por cierto, que el cielo tiene cada vez más nubes y cada vez más negras.



Empiezo a subir la pala de nieve repleta de huellas de mis antecesores, tanto de subida como de bajada...


...vuelvo a pararme y a mirar atrás. Aquél del fondo a la derecha, sí por dónde suelen estar los servicios en los bares, es el Valdecebollas. Allí estuve el lunes.



Y allí la Peña Oracada, que también me subí una mañana hace tiempo, a ver si encuentro las fotos y un día de estos lo cuento. Bueno, mirando abajo parece que vamos cogiendo altura.


Sigo subiendo y las nubes se siguen oscureciendo. Ya no debe de faltar mucho... Por cierto, no recuerdo haber sacado esta foto en blanco y negro...



...ya estoy junto al hito... pero, ¡dónde estará la dichosa cruz! Si se veía desde abajo y ahora...



...¡Ahí está! Ahora sí que no queda nada...



Venga un autorretrato molón... y ¡a la primera!



Paso bajo la cruz y me encuentro esta hornacina con su Virgen y todo, supongo que será la de las Nieves...



...me giro para retatar la crucecita...


...y me llego al vértice geodésico donde está la cima propiamente dicha.

Ahí estamos, dedicando cumbres, como hacen los futbolistas con los goles, sólo me ha faltado hacer un poco el gilipollas, en plan arquero, voltereta, chupete, cuna, limpiabotas... en fin, la próxima vez llevaré algo preparado. Y como en el vídeo se ve muy mal, pues le doy caña al zoom y retrato al Curavacas, ¡ay esa canal sur!



Y el Espigüete. Sin comentarios.



¡Ah! Que casi se me olvida la foto con el patrocinador. Vaya, me ha salido al estilo Earl Hickey, o sea, con los ojos cerrados. Además, tampoco se lee el nombre del Bar Llamas, bueno, pues ya lo pongo yo: Bar Llamas.

Y para compensar el drástico descenso de la estética que ha supuesto esta foto, para acabar como Dios manda, añado esta panorámica de la Montaña Palentina desde el Espigüete hasta el Curavacas.
¡Vaya! Que casi se me olvida. Aquí está el track por si alguien lo quiere, cosa que dudo. El GPS, bien, fácil de usar, fiable, no gastó mucha batería... la única pega es que con este programita no se pueden subir mapas ni tracks de Internet, de momento, pero bueno, por ahora me apaño.

7 comentarios:

Ire and Silence dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ire and Silence dijo...

Chico, tú no paras eh??
Qué grande eres jodío!

Yo ayer (ya antes de ayer) BTT, y así cambio un poquito.
Hay repor también, recién horneado y subidito :D Si te interesa... Ya sabes!

Me alegra saber que te vas recuperando de la espalda y las cosillas vuelven a su cauce, sin mayores problemas ni preámbulos.

Un abrazo Borja! :)
Pega un saludito también a Andrés (Mr. Churches es, no? algo así...), Gaspi y Ángel

Aesgalla dijo...

Ahí, ahí pisandole la panza al Gigante del Valle Estrecho!!!... Enhorabuena por tu vuelta al "mundo activo"!!!... Niiiiiiiiiiiiiiisio... Bien!!!
Saludos Esgalleros!

Kunzuilh dijo...

Ahí estamos Borja, da igual que salgas tarde mientras salgas...
Siempre acabas con nubarrones arriba...
El Espigüete me ha encantado...

Saludos!

Raul dijo...

Jue estas hecho una maquina... a la que me descuido entro y me veo varios reportajes nuevos de montaña, con nieves, etc.. y eso que estas lesionao, con gripe... a seguir dandole ;)

Saludos!

Valentín. dijo...

.Oyee, soy Aroe (Valentín ), de Piedra sobre Piedra (o Picurucho del Foro Picos ), ná, que el 3 de Mayo encontramos tu tarjeta en el buzón de Peña Redonda.
Un abrazo muy fuerte y a seguir subiendo montañas!!!

Borja dijo...

Hola Valentin:
Pues nada, como he comentado por aquí alguna vez, el que encuentre una tarjeta de las que dejamos (cuando nos acordamos) en los buzones, tiene una camiseta de regalo. Así que si me mandas tus datos: nombre completo, dirección... a thesouthface2008@gmail.com te la mando encantado de la vida.
Y nada, nada a seguir subiendo montañas!!