lunes, 8 de febrero de 2010

Mañanera de película por el Parque Natural de las Dunas de Liencres: La Picota (240m)

Después de saldar cuentas el sábado con el Pico del Fraile, el domingo, mi santa esposa tenía ganas de dar un paseo por el monte y yo, que aspiro a ser el marido perfecto, hice un enorme sacrificio. No tardé en elegir el recorrido: no muy largo, sí muy atractivo y más cerca de casa, imposible. Me sirvió de gran ayuda el repor de Edu el montañero extremo a la par que extremeño, que se dio una vuelta por esta zona en Navidad. Si pinchas aquí puedes ver sus fotos, además es pródigo en valiosa información. Su track de GPS me sirvió para orientarme sin problemas. Gracias, compañero. Nuestra idea era hacer una ruta algo más corta, pero salimos del mismo punto, del aparcamiento que hay junto a la carretera.

Lo primero que vamos a hacer es subir hacia La Picota, el monte, que domina esta parte de la costa de Cantabria. Vamos para allá, a ver qué hora es... vale, las 11,30h, igual que ayer. Ésa es la hora buena, nos lo vamos a pasar de película:
Cruzamos la carretera y cogemos esa pista asfaltada que sale casi enfrente.

...parece que nos lleva directos hacia la cima. Pero, ¿qué mira Raquel?

¡Ah! Claro, hemos ganado algo de altura y las vistas empiezan a ser impresionantes, con la ría de Mogro, donde desemboca el río Pas, sí, sí el de los sobaos pasiegos y la playa de Valdearenas. Hasta ella bajaremos luego a través del pinar. Luego hay una foto desde esa primera playita que se ve en la ría. Mira esas rocas que sobresalen en el mar. ¡Qué curiosas!

Y al fondo... a ver tirando de zoom. ¡Anda! Los Picos de Europa. Ahora compruebo satisfecho que la pasta que me ha costado la cámara nueva es dinero bien invertido. Allí sobre el terreno no, pero en casa, en el ordenador, distingo perfectamente el Picu Urriellu. Allí redondito y negro hacia el centro de la cordillera, ¿lo veis?

Bueno, dejemos de babear y contnuemos. La pista llega hasta una casa, por cierto, vaya tres chabolas que se ha hecho aquí la peña, y nos vemos obligados a tirar campo a través directos hacia arriba. Primero por una zona más pisada, después entre zarzas y luego por el borde de este prado, que teníamos que haber cogido desde el principio. Lo digo por si a alguno le da por seguir el track de GPS que hay al final. Mira las tres rocas aquellas... a qué me recuerdan...

Bueno, sigamos, que por fin encontramos un camino decente que nos lleva sin pérdida hacia la cima. Pasamos un colladuco (vaya ya se me ha pegado el acento cántabro) que nos lleva a la otra vertiente de la montaña, la que mira hacia el interior...

...y ya no queda nada. Así me retrata Raquel con la bahía de Santander al fondo. El puerto y Peña Castillo. Algún día habrá que darse un paseo para subir allí, que tiene que haber unas bonitas vistas de la ciudad.

Ya casi estamos, la pista se convierte en camino que bordea la cumbre por la derecha...

...y nos acercamos primero a la cumbre secundaria, donde encontramos uno de los muchos bunkers de la Guerra Civil que quedan por aquí. Ahí está Raquel, parapetada y con vistas a la ría.

En un pis pas nos colocamos en la cumbre, hemos tardado un poco más de tres cuartos de hora...

...y nos hacemos la foto oficial. Cima de La Picota (240m). Ahí es nada.

Y las vistas, de impresión. Vamos a verlas en un vídeo.

Y ahora, poco a poco. Hacia el nordeste, la ría de Mogro, cuyo meandro bordea el campo de golf de Abra de Pas, el pinar, las dunas, la playa, el mar... y las tres rocas sobresaliendo de aquel cabo... el caso es que me suenan de algo y no termino de caer...

Bueno, sigamos en el sentido de las agujas del reloj. Allí, al este, está Santander, con Peña Castillo, el puerto, la bahía y el puntal de Somo, que es esa lengua de arena que entra en la bahía. El centro de la ciudad queda más a la izquierda, tenía que haber hecho una panorámica.

Bueno, sigamos. Hacia el sur, el macizo de Castro Valnera. Por allí deben de andar Pere, Aritz, Juanillo y algún que otro integrante del Comando Ramafloja con los que fui al Atlas marroquí hace justo un año. Los habituales se acordarán, los que no pueden pinchar aquí para ver la serie de reportajes de aquellas míticas ascensiones.

Y hacia el oeste, otra vez los Picos de Europa. Ahora se distingue un poco peor el Naranjo, pero ahí está, ahí está...

No hacía frío, pero arriba soplaba un aire de lo más incómodo, así que a pesar de que las vistas son para quedarse allí a vivir, emprendemos el descenso...

...lo hacemos, desandando el camino. Eso sí, ahora, pasamos de comer zarzas y atravesaremos el prado pegados a la valla, para no molestar al paisano. Abajo vemos el camino que nos queda hasta la playa y, al fondo, otra vez esas tres peñas... si es que... no puedo quitármelas de la cabeza... dónde he visto yo antes esas rocas...

...intento olvidarme de ellas, que me están dando la mañana, y vuelvo a mirar hacia los Picos. A ver... ahora una vertical. Desde el campo de golf hasta la cima de Torre Cerredo...

El descenso hasta el aparcamiento lo hacemos en veinte minutos. Ahora sólo hay que buscar el camino que nos lleve hacia las dunas. Aclaro que el programa de GPS que tengo para el móvil no permite cargar tracks, así que yo iba un poco de memoria, tras haber estudiado sobre GoogleEarth, el track de Edu.

¡Anda, mira! Si el sendero está señalizado. Buena cosa, buena cosa para un parque natural.

Ahora el sendero, bien señalizado, discurre por el pinar. Además, cuesta abajo, que es más cómodo.

Así, no tardamos en llegar a pie de ría. Para ello abandonamos un momento el sendero señalizado buscando otro de evidente bajada. Esta es la playita de la que os hablaba antes. Y allí arriba, la doble cumbe de La Picota, donde estábamos hace menos de una hora. Pero, qué bonito es esto, ¡leñe!

Enfrente, en el campo de golf unas gentes practican su swing. Yo una vez probé esto del golf con un amigo que le daba un poco. Dadas mis aptitudes innatas para los deportes en general y para las disciplinas más técnicas en particular no tardé en escribir un libro. Lo titulé: "El golf y la madre que lo parió".

Mientras yo me sumo en mis pensamientos, Raquel continua caminando por la arena. Te hundes y se hace pesado. Como en la nieve fresca cuando no llevas raquetas, así que me encuentro en mi elemento. Espera, y allí al fondo, una vez más...

...venga, vamos a sacarle partido al zoom, que para eso está. Ahora sí que se ve bien el Picu Urriellu y a su derecha, la cumbre más elevada de los Picos de Europa, Torre Cerredo, por allí también estuvimos hace un tiempo, haciendo una expecición de reconocimiento. Pincha aquí si te apetece verla.

Tras caminar un rato, la playa se cortaba y volvimos al pinar a seguir de nuevo el sendero marcado...

...no tardamos en asomarnos al mar. Ahí abajo acaba el pinar y empiezan las dunas. Mira que pasarela más chula, sobre ella nos plantamos en la playa casi sin darnos cuenta. Vaya, ¡otra vez las tres rocas! Esa forma... esa disposición... pero si lo tengo en la punta de la lengua...

...voy a seguir, que me vuelvo loco. Un panel explicativo sobre las dunas, su flora y su fauna...

...y cuando llegamos a la pasarela. Otro cartelito. Vaya despropósito. Me hace gracia que pongan por ahí carteles conminando a la gente a que respete el entorno y no lo ensucie y luego, los que tienen que dar ejemplo tienen esto en estas condiciones... en fin.

Si pones una pasarela, encárgate de su mantenimiento, vamos digo yo. Por lo menos, me sirve para hacer esta foto que me ha quedado medio chula.

Nos toca bordear las dunas siguiendo este cercado, o lo que queda de él, que protege la vegetación dunar para que se recupere.

Un pequeño rodeo y, ya estamos en la playa.

Raquel enfila hacia el aparcamiento. ¡Ah! Con lo bien que se está aquí en veranito... ojo, que ahora tampoco se está mal, ¿eh?

...y otra vez esas piedras... espera un momento, ¡ya me acuerdo! ¡Ya sé de qué me suenan!

A ver, Mikey, a ver si encaja el doblón de a ocho... ¡Síííí! ¡Es la playa de los Goonies! Pues nada, otro día volveremos por aquí con un mapa a buscar el tesoro de Willy el Tuerto.

Ahora para relajar, una panorámica videográfica de la playa.

Ahora foto a foto. Al oeste aparecen las nevadas cumbres de Peña Sagra, gracias por la corrección Joserra, Ventis...

Enfrente, tenemos el Cantábrico, si seguimos todo recto llegaremos a las islas Británicas, pero de momento el zoom no me llega para tanto...

...y hacia el este, Raquel camina por la playa. Por la parte más húmeda se camina bien, pero es que ha cogido un ritmo...

¡Ah! Claro, que al lado del aparcamiento está el chiringuito. Por cierto, que si a alguien le interesa saber dónde está el primer chiringuito de España, puede enterarse leyendo el reportaje que mi hermano escribió hace un par de veranos para El Correo, sólo tiene que pinchar aquí.

Pues nada, nada, una cervecita que nos la hemos ganado. A falta de Mahou buena es una Heineken...

Una vez repuestas las fuerzas, nos toca volver a subir hasta el aparcamiento. Nada, es cosa de un kilómetro. Primero por asfalto...

...pero pronto cogemos otro sendero señalizado. En un momento dado, sin cartelito ninguno, nos desviamos un poco, pero pronto volvemos al camino correcto...

...que nos lleva de nuevo hasta el coche.

Tres horitas de precioso paseo. No está mal para una mañana de domingo. Ya sólo faltaba encontrar un garito donde nos dieran paella, que teníamos antojo. Aquí está el mapa de wikiloc con el recorrido que hicimos. Si te quieres descargar el track, pincha aquí.

8 comentarios:

sherpa dijo...

Vaya vista de lince!!! yo no veo el Naranjo hasta la última foto...
Saludos.

Keducc dijo...

¡¡Que grande!! Pues me alegro un montón que te viniera bien mi reseña.

Muy buena la Playa de los Goonies, no lo había pensado, jajaja

Te ha quedado una ruta muy bonita, encima al lado de casa y con tu señora esposa, que más se puede pedir...

¡¡¡Enhorabuena figura!!!

Anónimo dijo...

que pasa journalisttttttttt
los ramaflojistas te vimos desde el castro, eras tu el que nos saludabas con la mano desde la playa no?
por cierto estaba lleno de tipos raros con tablas en los pies, parecia el espolon(paseo burgales abarrotao los sabados)
salud sin alud!

Álvaro dijo...

Vaya suerte, a mí mi "señora" (ja, ja) sólo me pide ir al Corte Inglés. Posiblemente uno de los mejores lugares que existen para ver una puesta de sol.
Saludos. (Muy bueno lo de los Goonies.)

Anónimo dijo...

Certifico que se te dá mejor lo de las rutas que el golf. Muy chula la ruta, a ver si algún día se anima Ana. Saludos a Richo! Manu

vidal dijo...

Que bueno lo de los Goonies compañero!, te juro que fue lo primero que se me vino a la cabeza la primera vez que ví esas guapas peñas, ja, ja, ja!!!... Una ruta muy guapa, me la apunto para hacerla en familia cuando bajemos por allí!!!... Un Abrazo Esgallero!!!...

JL LEAL dijo...

Pero bueno Borja, que haces tu de montañero y con esposa je,je.

Que casualidad encontrarnos por aqui, sigues en Palencia, y con la prensa?

Mandame una direccion y me cuentas. La mia es jlealvi@gmail.com

Me ha gustado mucho que me encontraras,
un saludo!

Raul dijo...

Que recuerdos de hace un par de años, la zona esta wapa.

saludos!